Fiscalía cierra el caso “Narcomaderas” tras descartar presencia de cocaína; sector forestal exige resarcimiento por millonarias pérdidas
La Fiscalía General del Estado determinó el cierre de la investigación del denominado caso “Narcomaderas”, luego de confirmar, mediante pericias científicas realizadas por laboratorios internacionales, que no existía cocaína en la madera boliviana incautada en Chile y Brasil.
El anuncio fue realizado por el fiscal general del Estado, Róger Mariaca, quien informó que los análisis especializados descartaron la presencia de sustancias controladas en los cargamentos investigados, concluyendo que el caso correspondía a un “falso positivo”.
La decisión pone fin a una investigación que generó preocupación dentro y fuera del país, debido al impacto que tuvo sobre la imagen de la industria forestal boliviana en los mercados internacionales. Desde que surgieron las denuncias, exportadores y empresarios del sector advirtieron sobre la pérdida de confianza de compradores extranjeros, la paralización de contratos y el endurecimiento de controles para los envíos de madera.
Representantes del sector forestal sostienen que las consecuencias económicas fueron severas. De acuerdo con sus estimaciones, las exportaciones de madera registraron una caída del 66%, lo que se tradujo en pérdidas millonarias para empresas, productores y trabajadores vinculados a la cadena productiva.
Tras conocerse el cierre del caso, los empresarios forestales solicitaron al Estado la adopción de medidas para restituir la imagen internacional de la madera boliviana y plantearon la necesidad de un resarcimiento por los daños económicos ocasionados durante el tiempo que duró la investigación.
El caso “Narcomaderas” tuvo repercusión internacional debido a las sospechas de que cargamentos de madera exportados desde Bolivia habrían sido utilizados para el tráfico de drogas. Sin embargo, los resultados de las pericias científicas realizadas en el exterior descartaron esa hipótesis, permitiendo a la Fiscalía concluir que no existían elementos para sostener la acusación.
Con el cierre de la investigación, el desafío ahora pasa por recuperar la confianza de los mercados internacionales y reactivar un sector que considera haber sido uno de los más afectados por este proceso judicial.
