Cuando la tragedia revela los problemas que no queremos ver
La tragedia del avión Hércules no es solo un accidente aéreo. Es también un reflejo de los desafíos estructurales que enfrenta la ciudad de El Alto: una pista con condiciones complejas, clima extremo, limitaciones de seguridad y años de planificación urbana insuficiente alrededor de una infraestructura crítica.
Reducir este hecho a debates políticos o a rumores sobre la carga del avión desvía la atención de lo verdaderamente importante: analizar las condiciones reales que pueden provocar que una tragedia vuelva a repetirse.
Las tragedias deben servir para aprender, mejorar y fortalecer los sistemas de seguridad, no para alimentar divisiones.
El verdadero desafío es construir soluciones que prioricen la seguridad, la planificación y la responsabilidad institucional.
