Crisis en el gabinete: Rodrigo Paz sacrifica a su Ministro de Trabajo en medio de la presión social y se anticipan más salidas
En un movimiento que muchos ya califican como tardío y forzado por las circunstancias, Rodrigo Paz habría solicitado la renuncia de su Ministro de Trabajo, Edgar Morales, en un intento urgente por contener la creciente presión de la Central Obrera Boliviana (C.O.B.) y diversos movimientos sociales que han intensificado sus medidas en las últimas horas.
La decisión, lejos de calmar las aguas, parece confirmar la fragilidad interna del gabinete y deja en evidencia que el conflicto social ha alcanzado un punto crítico. Sectores movilizados exigen respuestas estructurales y no simples cambios de nombres, mientras la incertidumbre crece tanto en el ámbito político como económico.
Pero esto no sería todo. Fuentes cercanas al entorno político advierten que el efecto dominó ya estaría en marcha. El siguiente en la lista sería Gabriel Espinoza, actual Ministro Antiinflación vinculado a Samuel Doria Medina, quien también estaría al borde de dejar su cargo en medio de cuestionamientos sobre la efectividad de las medidas económicas implementadas.
La posible salida de Espinoza abre un nuevo frente de preocupación, especialmente en un contexto donde el alza de precios y la pérdida del poder adquisitivo golpean con fuerza a la población. Analistas coinciden en que estos cambios reflejan no solo una crisis de gestión, sino una falta de estrategia clara para enfrentar los desafíos del país.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con escepticismo. Para muchos, estos movimientos no son más que intentos de ganar tiempo frente a una crisis que exige decisiones de fondo. La pregunta que queda en el aire es inevitable: ¿serán suficientes estos sacrificios políticos o estamos apenas ante el inicio de una reconfiguración más profunda del poder?
