“Un Mundial bajo sospecha: Human Rights Watch exige a FIFA frenar redadas migratorias en EE.UU.”
A poco más de un año del inicio del Mundial 2026, la fiesta global del fútbol ya enfrenta una polémica que trasciende el deporte. La organización internacional Human Rights Watch ha lanzado una advertencia directa: el torneo no puede convertirse en un escenario de miedo para miles de aficionados, trabajadores y deportistas.
La exigencia es clara: una “tregua migratoria” durante el Mundial. Esto implica que el gobierno de Donald Trump suspenda redadas, detenciones y deportaciones impulsadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el contexto del evento deportivo más importante del planeta.
Según HRW, no se trata solo de logística, sino de derechos humanos. La organización teme que las actuales políticas migratorias generen un ambiente de inseguridad, especialmente para comunidades latinas y migrantes, que podrían evitar asistir a los estadios por temor a ser detenidos.
El llamado también pone presión directa sobre la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, para que utilicen su influencia y garanticen que el Mundial sea un espacio seguro e inclusivo. La pregunta que surge es incómoda pero necesaria: ¿puede el fútbol mantenerse al margen de la política cuando están en juego derechos fundamentales?
El Mundial 2026, que será organizado por Estados Unidos, Canadá y México, promete ser el más grande de la historia, con 48 selecciones. Sin embargo, organizaciones internacionales advierten que también podría convertirse en uno de los más controvertidos si no se toman medidas claras.
Las críticas no son aisladas. Informes recientes señalan que miles de personas han sido detenidas en ciudades sede del torneo, muchas de ellas sin antecedentes penales. Además, ya se han registrado casos de detenciones en eventos futbolísticos previos, lo que aumenta la preocupación sobre lo que podría ocurrir durante la Copa del Mundo. �
Human Rights Watch +1
Mientras tanto, el gobierno estadounidense sostiene que las medidas migratorias continuarán enfocadas en personas en situación irregular, garantizando seguridad para visitantes legales. Pero el debate ya está instalado: ¿será el Mundial una celebración global… o un escenario de control y exclusión?
El balón aún no rueda, pero la polémica ya está en juego. ⚽
